Descripción

Un absceso anal es una cavidad infectada llena de pus cerca del ano o el recto. Hay varios tipos de abscesos dependiendo de donde se formen en relación al recto y al ano.

  • upralevator abscess = absceso supraelevador
  • Ischiorectal abscess = absceso isquiorectal
  • Intersphincteric abscess = absceso interesfinteriano
  • Perianal abscess (subcutaneous abscess) = absceso perianal (absceso subcutáneo)

Causas

El canal anal tiene unas pequeñas glándulas que forman parte de la anatomía normal. Si las glándulas en el ano se obstruyen puede dar lugar a una infección. Cuando la infección es grave, es frecuente que se produzca un absceso. Las bacterias, las heces o materias extrañas también pueden obstruir las glándulas anales y causar un absceso.  La enfermedad de Crohn, el cáncer, el trauma y ​​la radiación pueden aumentar el riesgo de infecciones y fístulas.

Síntomas

Un paciente con un absceso puede tener dolor, enrojecimiento o hinchazón alrededor del ano o canal anal. Otros síntomas comunes incluyen sentirse enfermo o cansado, fiebre y escalofríos. Los pacientes con fístulas tienen síntomas similares, así como el drenaje de un orificio cerca del ano. Se sospecha de la existencia de una fístula si estos síntomas vuelven en la misma zona cada pocas semanas.

Diagnóstico

La mayoría de los abscesos o fístulas anales se diagnostican y se tratan de acuerdo con los hallazgos clínicos. De vez en cuando, los estudios de imagen como la ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética pueden ayudar en el diagnóstico y tratamiento de abscesos profundos y pueden ser utilizados para visualizar el túnel de la fístula.

Tratamiento

La mayoría de los abscesos requieren tratamiento quirúrgico. Es importante que el cirujano esté muy familiarizado con el tratamiento de abscesos y fístulas. Los cirujanos de colon y recto son expertos en esta área. Para la mayoría de los pacientes, un absceso puede ser drenado quirúrgicamente a través de un procedimiento simple. Se hace una incisión en la piel cerca del ano para drenar la infección. Esto puede hacerse en la consulta de su cirujano con anestesia local o en un quirófano bajo anestesia general. Algunos pacientes con enfermedad más severa pueden requerir varias cirugías para resolver el problema. Los pacientes con tendencia a contraer infecciones graves debido a la diabetes o problemas de inmunidad pueden necesitar ser hospitalizados.

La cirugía es casi siempre necesaria para el tratamiento de una fístula anal. En muchos pacientes, si la fístula no es demasiado profunda, se realiza una fistulotomía. Durante esta cirugía, se abrirá la vía de la fístula para permitir la cicatrización desde abajo hacia arriba. La cirugía puede requerir la división de una pequeña porción del músculo del esfínter. Sin embargo, dividir una porción mas grande del esfinter es arriesgado porque puede producir incontinencia fecal. Si el trayecto de la fístula afecta a una mayor parte del músculo del esfínter, será necesario realizar otras cirugías que intentaran cerrar la fistula sin cortar el músculo. Los casos más difíciles pueden requerir múltiples cirugías.